Hay que saludar la conformación de la nueva junta de portavoces y del nuevo consejo directivo del Congreso de la República. Esto supone una mejora cualitativa de la convivencia democrática que la ciudadanía espera, sin la obstrucción conocida del fujimorismo y del aprismo. Debe empezar la etapa constructiva en el Congreso y esto requiere habilidades distintas, no es lo mismo destruir que construir.