La presentación de una acusación constitucional por parte del congresista Daniel Salaverry contra el fiscal de la, Nación, Pablo Sánchez, ha puesto en evidencia la poca capacidad del fujimorismo para entender que en cuestiones de cautelas institucionales debería de cuidarse mucho en manejarse con limpieza, pues su pasado lo condena. 

Y es que a los múltiples errores y abusos cometidos por la bancada de Fuerza Popular, se suma ahora este despropósito inmenso que parece no tener mayor intención que la de intimidar al titular del Ministerio Público, a puertas del interrogatorio a Marcelo Odebrecht en Brasil.